La primera impresión del hotel Colón es buena. Una recepción bonita, una decoracíón preciosa,...El problema llega al entrar en la habitación. Pequeña es poco. Creo que no he visto en mi vida mas muebles en menor espacio: dos camas, dos mesillas, una mesita, un armario, un aire acondicionado y una televisión en un espacio no superior a 8 metros cuadrados (baño aparte). La primera impresión se esfuma al momento para no volver nunca más.
Por suerte para mi y para mi pareja sólo tuvimos que pasar una noche en el hotel, porque el Colón no merece más tiempo de estancia. Su ubicación, en medio del laberinto de calles de Camaguey, obliga a armarse de paciencia preguntando o a pedir a uno de los lugareños apostados a la entrada de la ciudad con su bicicleta que nos guie a cambio de una propina (la mejor opción).
- Islazul Hotel Camaguey
