El hotel Colón es encantador. Te reciben con una acogedora bienvenida, toallas frías, bebidas cuba libres y aparcacoches. El personal era sinceramente simpático, y alegraron nuestra estancia. Había dos horas felices en el bar, los cócteles eran buenos. La habitación era pequeña, muy limpia y adecuada. La cena era buena, y tomaba lugar en un entorno espectacular en el patio con palmeras, no había moscas. Vale la pena visitarlo y asegúrate de contratar el ciclista anciano de afuera del hotel, quien paseó en bicicleta frente a nosotros para guiarnos hacia la autopista.
- Islazul Hotel Camaguey
