Este es un hotel encantador sorprendentemente ya que parece un bloque de cemento gigante con línea recta corte fuera del. Las habitaciones están limpias y bien presentadas. Tienen aire acondicionado y hay un bar y una zona de piscina muy buena. El personal es muy servicial y amable y ésta es la excepción en Cuba, donde muchas no entiendo cómo tratar a los turistas. El baño tiene agua caliente para correr y las toallas nos proporcionaron. El desayuno no es el más emocionante pero hay un montón de variedad. También, muchos cubanos también alojarse aquí, que es una agradable sorpresa y es muy bueno para familias.
