Acabo de volver de Cuba, y si he vuelto con mal sabor de boca ha sido principalmente por el hotel de Varadero, Playa Caleta.
Lo venden como un hotel situado en una de las mejores playas de Varadero, y ya eso es mentira. Está situado a un par de kms antes de llegar a Varadero. Si os gusta la playa y buscais lo que de verdad se anuncia en los folletos, no cojais ni este ni ningún otro hotel que esté antes de llegar a Varadero. Toda la parte de antes de llegar al pueblo es playa ARTIFICIAL. Era de rocas, y la han rellenado con arena para atraer al turismo. El resultado es una playa con una arena y un color de mar preciosos, pero con el agua tan turbia que no te ves los pies cuando el agua no te llega ni a las rodillas. Todos los días va un barco enorme a bombear arena, barco que llena el cielo de humo negro, y la arena enturbia el agua durante días. Si quereis hacer snorkel, no podréis ver absolutamente nada.
He de reconocer que la apariencia del hotel, si bien no es lo típico del caribe con edificios bajos, sí que es bonito, las habitaciones son amplias, las vistas al mar espectaculares y tiene unos jardines estupendos. Eso es TODO lo bueno que puede ofrecer.
La comida es realmente mala. Coincidimos con varios españoles en nuestro viaje y algunos hasta solicitaron cambiar de hotel, y los demás aunque habían pagado por el todo incluido iban a comer y cenar al pueblo, pues puedes llegar a pasar hambre. Como mucha gente decía, una cosa es no tener recursos para ofrecer comida de calidad, y otra hacer la comida mal. La pasta estaba dura siempre, casi sin salsa, y aparte del arroz en 2 o 3 formas diferentes, la bandeja de jamón york y pepino, sólo hay 2 opciones más, que sólo nos gustaron 1 día de los 5 que pasamos allí.
Tienen un horario bastante amplio tanto para desayuno como para almuerzo y cena, y si vas en la última hora, cuando se acaba no reponen más.
El primer cocktail que tienen en la carta es mojito, pero no lo pidais, pues no tienen hierbabuena, NUNCA. Así nos lo dijeron.
Preguntad todo lo que querais saber del hotel acerca de bares, restaurantes y animación en recepción, pues en las habitaciones no hay absolutamente nada de información.
Todos los zumos, tanto en los bares como desayuno son con suerte, de bote, pues la mitad tenían hasta posos (debían ser de polvos).
Aunque el hotel estaba lleno, tal y como nos informaron en recepción, de las 2 máquinas de café que hay para el desayuno sólo encienden 1 y se atasca bastante, y aunque indica que hay chocolate y chocolate con leche, no tuvimos en toda la semana.
La animación y los préstamos de material para playa son hasta las 5 de la tarde. De ahí, hasta las 22:00 que hay espectáculo no hay nada de animación en el hotel, y si quieres ir a la piscina en ese rato tampoco te va bien, pues a las 18:30 pasa el de mantenimiento y echa a la gente para echar el cloro y medir el ph.
De los 5 días que pasamos allí, 1 no hubo hielo en el bar de la piscina (y aunque sí había en otros bares no se les ocurrió ir a pedirlo), otro día no tenían ron moreno (no tenían ron en Cuba!!!!), otro día no había zumo de piña.... y así cada día una cosa nueva.
Eso sí, todo se puede solucionar con propinas. Si pensabais que las propinas eran para premiar a un trabajador por su buena labor, os equivocais. Aquí, si no das propina ni te miran a la cara. Nosotros fuimos a cenar a las 21:00 (el buffet cierra a las 22:00) y ya no había carne de la que hacían a la plancha. Mientras comimos otra cosa vimos a una pareja que le dio 5 pesos al camarero, y por arte de magia ellos sí tuvieron carne a la plancha. Es gracioso que en un todo incluido tengas que pagar para conseguir cosas como comida, bebida o hielo.
La fruta, mejor ni la probeis. En los 5 días sólo pusieron pomelos, naranjas agrias, papaya sin sabor, maracuyas y sandía, que aparte de trozos pequeños la mitad era blanca y sin sabor.
Según los carteles de los horarios que hay junto a recepción, la cafetería-snack abre 24 horas al día. Fuimos varias veces por la tarde, sobre las 19:00 y estaba cerrado.
Desde luego, sabíamos que era de los hoteles más sencillos de Varadero, pero es una pena que con lo que cuesta ahorrar para viajar a uno de estos destinos, salgas escaldado. Sólo puedo decir que aunque la comida y bebida sean espantosos, hay personal del hotel encantadores que hacen que puedas sonreir, como la chica que limpiaba la habitación y José Luis, el jardinero, que nos regaló unos cuantos cocos.
Ahh, si al final decidís ir (mala elección), tienen un restaurante previa reserva, en el que sí se come decentemente (sin lujos), y ahí la fruta está muy buena y la comida y bebida también. Lo malo es que como no lo anuncian, mucha gente ni se entera......
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.