Me he alojado hace muy poco en este hotel, pasando 7 noches en él. El precio del hotel, si no está dentro de un pack de viajes, está por encima de lo normal, costando 200cuc la noche (doble), cuando el Meliá Varadero la tiene a 174cuc (temporada alta en ambos casos, claro). No obstante, yo sí tenía pack, y el hotel es más o menos asequible. El activo humano del hotel es reseñable, y es lo primero que se me viene a la cabeza, por el buen trato que nos ha dado. Insisto en dejar propinas al mismo, por que se lo merecen. El equipo de animación hace su show todas las noches con mucha voluntad, pudiendo gustarte más o menos, pero siempre con una sonrisa. La piña colada del bar de la piscina está buenísima, y la he tomado en bastantes sitios. Sorprendente para un todo incluido. Y las bebidas en general muy decentes, esto es destacable. La zona de la playa en la que está es perfecta, se mezclan las gentes de distintos hoteles a lo largo de la costa.
La comida de buffet...bueno, no es mala, pero no tiene ninguna cosa reseñable, en calidad o variedad. No es nada especial, resuelve pero no convence. Mucho mejor la bebida. El horario, si eres español, te será algo complicado, sobretodo estando de vacaciones: a las 10 cortan el desayuno, a las 2:30 la comida, y a las 9:30 la cena. Varias veces me quedé sin desayunar, comer o cenar. Y no hay nada más de comer en el hotel fuera de esas horas. FALLO, máxime siendo BE LIVE una cadena española. Las hamburguesas del buffet que hay pegado a la playa están buenas, la paella...bueno, no es paella. Eso sí, ponen una calabaza cocinada y unas berenjenas muy ricas, en honor a la verdad. El cocinero de la parrilla de ese buffet, que abren alternativamente con el interior, cuando hace bueno, que es casi todos los días, está loquísimo, y tiene alma de artista. Un crack. Lo podréis ver cantando o bailando con las camareras o alguna cliente. Merece que le dejéis propina.
Las habitaciones son modestas, pero correctas: resuelven igualmente su función, pero he de decir que la habitación olía mal, a rancio o sudor, y que ese olor no se fue en todos los días que estuvimos. Y la cortina opaca no cubría toda la ventana, por lo que no había oscuridad en la habitación llegado el día. El agua de la ducha salía con muchísima fuerza (piso 2º de 3). Se agradece. Decir que no tienen camas de matrimonio, muy mal para una pareja de enamorados, y que sería bueno que habilitaran un porcentaje de las habitaciones al efecto.
La discoteca del hotel es demasiado grande para la capacidad del mismo, y aparece todas las noches semidesértica, desangelada, o con alguna que otra alemana dando brincos en la pista de baile, dicho sea con todo el respeto. Una vez más reseño el servicio. El barman de la discoteca nos tenía vistos desde el primer día, e incluso nos dijo los días que no vinimos, siendo un trato cercano, que se agradece.
La ubicación del hotel es muy buena. Puedes ir en unos 15 minutos andando a la calle 63 (principio de la primera avenida de Varadero, donde empiezan los restaurantes, comercios, farmacia internacional, etc). Y el Cadeca (casa de cambio de moneda) queda realmente cerca del hotel. Recomiendo enfáticamente cambiar dinero ahí mismo, no en el hotel, que tiene un tipo de cambio menor y que no exhibe la tabla de cambios que que ministerio de turismo cubano (MINTUR) facilita al efecto. FALLO que me hizo recelar, con razón, del tipo de cambio. En verdad recomiendo no cambiar dinero en ninguno de los hoteles. Ninguno, sólo en las casas de cambio, y exigiendo recibo con el tipo de cambio al día de la transacción.
Si buscas un sitio todo incluido tranquilo, es una buena opción. Si te apetece más marcha, este no es el sitio. Es un hotel bastante familiar, pequeñito, y en el que al tercer día te sonarán bastantes caras. ¿Volvería? Si el precio sigue siendo comedido, es posible, pero para menos noche, seguramente. Con 3 sería suficiente.
Lo mejor: servicio, bebidas, playa.
Lo peor: precio noches sueltas, buffet.
- Las Morlas Hotel
- Resort All Inclusive Las Morlas
