Llegamos al Hotel Acuazul realmente cansados despues de un viaje complicado por carretera, por lo que como cualquiera se puede imaginar lo ultimo que queriamos era tener problemas con el hotel. Pero a veces las cosas se tuercen y os aseguro que existen muchas más posibilidades de que ello ocurra si uno recala en el Hotel Acuazul.
De entrada y al ir a pedir la reserva de mi habitacion me dijeron que no habia tal reserva y que nadie habia llamado solicitando ninguna habitacion el dia anterior. Como finalmente habia disponibilidad de habitaciones no me tome la molestia de enfadarme aunque les hubiera especificado el dia anterior hasta a la hora que me presentaria.
Segun nos asignaron la habitacion nos pusieron a cada uno una pulsera de plastico, cosa que me extraño puesto que no nos habian permitido alojarnos en regimen de todo incluido. Cuando le pregunte a la señorita de recepcion el por que de la pulsera me dijo que o la llevaba o no desayunaba, ante lo cual le dije que me la quitara en ese mismo momento y que no se preocupara que al dia siguiente desayunaria en el hotel quisiera ella o no. Entonces y de muy malas maneras nos dijo que la pulsera era absolutamente necesaria para que los guardias de seguridad (que seguian todo el culebron atonitos) nos reconocieran y pudieramos entrar y salir sin problemas de la instalacion. Tras recalcar a las dos señoritas que en ese momento estaban en recepcion que nos identificariamos las veces que fueran necesarias y cansados de tanto problema les pedimos que nos dieran las llaves y subimos a la habitacion. El espectaculo que nos encontramos alli fue desolador. Si el nivel de los hoteles y sus habitaciones en Cuba es bastante basico ya de por si, en este caso era deplorable. Habia desconchones en toda la pared de la habitacion, se salia agua del inodoro, el ambiente de la habitacion era muy humedo y tremendamente sucio y las dos terrazas daban a la parte de atras del hotel, muy ruidosa y fea. Gracias a Dios los colchones estaban en condiciones, el aire acondicionado funcionaba y habia agua caliente. Tras ducharnos y descansar un rato bajamos al bar del hotel y pedimos algo de beber. Cuando nos ibamos a beber las cervezas que nos habian puesto y al ver que no llevabamos las pulseras puestas el señor del bar nos quito las cervezas y nos dijo que alli solo servian a gente en Todo Incluido. Cuando le indique que no nos habian dejado acogernos a esa modalidad el pobre hombre se encogio de hombros y nos dijo que no podia servirnos nada.
Ante tal cúmulo de despropositos nos fuimos a cenar fuera, dormimos como pudimos y salimos disparados del hotel a buscar otra cosa. Eso si tras desayunar sin la pulserita de marras
- Acuazul Hotel Varadero
