Pasé diez noches con mi familia y estuvimos FELICES! Los bungalows son la combinación perfecta de belleza y sencillez.. Siempre sentí placer al volver "a casa" después de un día de recorridos por la isla. Los propietarios son muy amables y están dispuestos a ayudar en todo lo que se necesite. El mar es hermoso en ese lugar y a pocos metros está la playa de un caserío de pescadores que también es muy atractiva. Volvería sin dudarlo. Es el lugar perfecto para quien busca un hotel bueno, pequeño y personalizado.
