Si has pensado tirar tu dinero miserablemente, por favor, no reserves en este hotel, dáselo a una ONG, date un capricho o regálalo a un amigo, pero en el Hilton Curaçao harás algo peor que tirar el dinero, te llevarás un enorme disgusto y decepción.
¿Tan malo es? Veamos, uy , por donde empiezo, el servicio desde la llegada hasta la salida, desde la recepción hasta el buffet es lento, lento, lentooooo ,tanto que llegamos a divertirnos mirando la diferencia entre los turistas y las camareras, si te sentabas a mirar a la gente desde tu mesa en el buffet del hotel, el turista supuestamente más relajado se movía a una velocidad que parecía de formula uno comprada con la de los empleados ¿o era que estos últimos se movían a cámara lenta? No me queda claro, una cosa sí te digo, espera no menos de 30 minutos si pides un simple refresco o vaso de agua. Esto es general para toda la isla, son extremadamente lentos en el servicio, sea lo que sea, incluso para la habitual lentitud propia del caribe, aquello era una exageración.
La habitación del hotel tenía , a juzgar por el estilo y el estado de los muebles, la misma decoración y mobiliario de cuando lo inauguraron, allá por el año 1967. Y no me refiero a unos iguales, sino a los mismos muebles, las mismas lámparas, las mismas cortinas, es la explicación lógica que le veo al desgaste y manchas de aquellos muebles pasados de moda, el suelo tenia una alfombra que daba asco de solo mirarla, aquello era el paraíso de los ácaros. El baño!!!! Ay, virgen santa, sino estaba ya asqueada con lo que veía cuando abrí la puerta del baño (la cual rechinaba al abrirse) por poco me vengo abajo: a ese baño no lo han reformado desde los 70, el techo era de esos techos falsos espantoso, parecía de caja de huevos, la bañera manchada hasta decir basta, el grifo goteaba sin parar , todo viejo, feo, maloliente, manchado, en fin, aquel baño era la viva imagen del hotel: el cuarto de los horrores.
La limpieza del hotel en general era muy deficiente y la de las habitaciones, excepto cuando trabaja el personal latino, era inexistente. Si tienes la desgracia de dormir por varios días allí, lo mejor es que limpie la habitación una de las empleadas dominicanas o colombianas, el único personal que realmente parece moverse a ritmo normal en aquel lugar, las limpiadoras locales sencillamente no saben lo que es quitar el polvo de una mesa o una lámpara. Ese trabajo lo tuve que hacer yo al final para dormir en una habitación que no me incrementara más la alergia.
Llamamos al gerente y nos cambiaron de habitación, la verdad es que no tuve que explicar mucho, el hombre sabe que dirige un supuesto 4 estrellas con precios de 5 estrellas y que en realidad no llega a la categoría de un motelucho de carretera; además no éramos los únicos, había dos parejas más pidiendo cambio para una habitación decente. La siguiente habitación era una copia exacta de la anterior solo que en otro pasillo y con vistas al mar. No pude ni siquiera tomarlo como una burla ya que vi la cara de angustia del gerente y su mirada decía algo como "lo siento, pero esto es lo que hay, para darle una habitación decente tendría que construirla pues aquí no existe "
La comida era mala con ganas y cara con más ganas aún. Mi niño pequeño no pudo jugar en un pequeñísimo parque que tenían porque todo estaba sucio y/o roto, de hecho está 10 veces mejor y más acolchado el parque de juegos de mi comunidad de vecinos. La supuesta piscina para niños tiene unos chorros espantosos que no permiten que se bañe ahí nadie, además de estar llena de hojas y basura, no vi nunca nadie allí, ni niños ni adultos.
La piscina de adultos cierra a las 8 ¿o era a las 6 pm? No recuerdo bien, sé que me pareció muy temprano, además de increíble que venga un guardia de seguridad a sacar a la gente a la “hora de cierre” Es alucinante!.
La "playa privada” ay que risa me da llamarle a eso playa , es un cacho de arena mala llena de conchas picadas y unas piedras afiladas en el fondo del mar que hizo que nos retiráramos a las 5 minutos de intentar meternos en el agua, de hecho mi marido se cortó un dedo con una piedra.
Podría seguir intentando explicar mi decepción, mi disgusto, mi asco, mis vacaciones arruinadas, pero es inútil, ya se quedaron con mi dinero, no les permitiré quedarse con mi buen humor, el cual no recuperé hasta llegar a una isla vecina, que es la antítesis de esta y de la cual hablaré en otro comentario.
Aviso: Hasta que no derriben ese hotel y construyan uno nuevo en su lugar, aléjense de él lo más que puedan, sobre todo y si aún derribándolo, no cambian el personal, verdaderos maestros en el arte de moverse a cámara lenta.
- Hotel Hilton Curacao
- Hotel Hilton Curacao Willemstad
- Hilton Hotel Willemstad
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- Hilton Willemstad
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