Nuestra experiencia en definitiva encompassed todos los mejores cosas que he visto escrito sobre Papillote! Refrescante, amable, super limpia, deliciosa comida, maravilloso entorno, encantador anfitrión, habitaciones cómodas, un montón de actividades, o ninguno, dependiendo de nuestra ánimo de un día. Estuvimos una familia de cuatro, con miembros activos y una temporalmente incapaces de hacer mucho caminar. ¡Las actividades eran lo arreglaron para que pudiéramos satisfacer nuestras necesidades y variada sin un programa de ciertas actividades ciertas días, como otros lugares en la isla. Nos reservamos Papillote la excursión todo el día a Hirviendo lago (y la piscina encantadora, cataratas y cañón de ranura en la final) y las ballenas (muchos ballenas!!), tanto con guías que era agradable, servicial, eficiente, conscientes de seguridad, y un placer real a pasar muchas horas con. También fuimos a los tranvías y de buceo en antena Champagne playa (esperanzas de la actividad bajo el piso del océano parece como burbujas), de champaña asistía a misa de medianoche la catedral Romana Catholic. ¡Ninguno de estos eran más de unos 10 kilómetros de distancia, en el que más. También nos encantó alojarnos justo a Papillote todavía, empapar en cada una de las varias piscinas calientes, disfrutando de la ponche de ron y aperitivos, recorríamos el jardín botánico excepcional, y mirar la colibríes como comimos el desayuno, disfrutando de conversación para la cena largo paseo con Anne, el propietario, leer en cualquiera de varias terrazas, a la manera poco a las cataratas de Trafalgar. Más que todo, disfrutamos de la que conocimos a Dominicans!