Las ballenas escondidas es un nombre un poco inapropiado. El hotel y los bungalows están más escondidos que las ballenas. Está situado justo a las afueras de Samaná, en una preciosa ladera que le proporciona unas vistas maravillosas desde el restaurante, la piscina y las habitaciones. Quedé agradablemente sorprendida por el bungalow en que me alojé. La habitación tenía un balcón muy bonito, donde tomaba mi café de las mañanas y el desayuno, sentada disfrutando de las vistas. El restaurante era nuevo, según me dijeron. Se comía muy bien, probé mi primera langosta (como un bogavante sin pinzas), unos cangrejos muy ricos y algo de pasta. El hotel dispone de un jacuzzi muy chulo, al ladito de la playa, piscina de buen tamaño y %4 wheelers de alquiler. Te ofrecen excursiones, pero decidí ir por mi cuenta, que es lo bueno de la zona: se puede ir por ahí y sentirse parte de la comunidad. Después de pasar algún tiempo en la zona de Las Terrenas (en otros viajes) ya sé dónde me alojaré la próxima vez que vuelva a la República Dominicana. ¡Ah! Y las ballenas no están nada escondidas: si vais en la época buena, en el hotel organizan excursiones para ir a verlas que salen justo desde la playa. ¡Muy recomendable!
- Ballenas Hotel Samaná Peninsula
