WOW!! esa fue nuestra primera expresión al llegar al hotel, en la carretera rumbo a Galeras se ve un sencillo aviso publicitario, hotel las ballenas escondidas, comida francesa, -'miremos' nos dijimos, al subir por la pequeña pendiente y empezamos a bajar caminando nos encontramos estos 'hermosos bungalows', como diria mi amada Katy, y salieron a nuestro encuentro Marie y Phillipe los administradores, personas muy queridas y simpaticas que hicieron de nuestra estadía un muy bello recuerdo,
Phillipe además de administrar es el chef, vaya comida!! excelente, SÍP!! es comida hecha por un francés y de la mejor (tal vez la mejor que se encuentra en Samaná),
Marie, que carisma!! estuvo siempre atenta a que necesitabamos y entre otros, nos recomendó una bella habitación para mi padre Miguel, quien la disfruto mucho.
Los bungalows muy comodos, todos con terraza que dan vista al mar y en la noche, una sorpresa más para Santiago mi hijo de 6 años, Luciernagas, que bonitas noches para todos, el sonido del mar, alejados de la naturaleza, piscina, jacuzzi y lo mejor todos los huespedes muy respetuosos nada de ruidos ni de música a alto volumén, realmente es un gran lugar para descansar en familia como en pareja.
- Las Ballenas Escondidas Hotel
