“Fue horrible... ¡alejaos!”
Reservé en este hotel en el último minuto. Estoy trabajando en Kingston y era el fin de semana de Año Nuevo. Este era el único hotel con habitaciones libres y me imaginé que, al reservar a través de Hotels.com, no estaría demasiado mal. Fue el hotel más horrible en el que me he alojado. Para empezar, en cuanto el taxi gira al callejón del hotel, sabes que tienes problemas. Hay montones de prostitutas y camellos delante del hotel, ofreciendo de todo. Después, en cuanto entramos en el vestíbulo, supimos que la noche iba a ser larga. Estaba muy, muy sucio, parecía como si no lo hubieran limpiado en una eternidad. Parecía como si hubieran ignorado los jardines durante años, estaba demasiado crecido, la zona de la piscina tenía tumbonas de plástico, el tipo que compras en Walmart por cinco dólares cada una, y estaban rotas. La habitación era horrible, las paredes estaban manchadas y nadie se había molestado en limpiarlas, había trozos grandes de pintura descochándose, el baño olía a orina rancia que no se ha fregado en años y la bañera y el suelo estaban sucios. Olía igual que cuando pasas por una calle donde los hombres han orinado mucho. No había teléfono, el aire acondicionado sonaba como un enorme generador y no pudimos dormir. Las sábanas de la cama eran viejas y deslucidas. Pedimos otra habitación y nos dijeron que aquella era todo lo que había disponible. Pasando por los jardines, se veía que había grandes partes del hotel que ya no se usaban. Además, en los jardines había mucha gente local que utilizaba las zonas no vigiladas para drogarse. Este sitio no es seguro para mujeres que viajen solas, porque las habitaciones son muy inseguras y no hay seguridad en el hotel, ni alrededor de él. Reservamos dos noches, pero nos fuimos al día siguiente y volvimos a Kingston. Si miráis las fotos del resort, puede que tuviera ese aspecto hace treinta años, pero desde entonces el dueño lo ha abandonado e ignorado. No dudéis en poneros en contacto conmigo. Pero alejaos de este sitio a menos que estéis acostumbrados a alojaros en antros sucios e infestados de bichos. Me quejé en Hotels.com y me devolvieron el dinero de la segunda noche, además de eliminarlo del sitio web.