Nos alojamos por tres noches en La Finca con nuestra hija de 2 años de edad, y fue un lugar maravilloso para estar. Está lejos de del bullicio de Esperanza y Isabel II, y la mayoría del tiempo todo lo que puedes oír son el viento en los árboles, a los gallos y las ranas. Es sin duda no una/resort de hotel experiencia: los alojamientos son sencillas y rústico, pero acogedor y cómodo. Nos vinimos directo desde el Hilton en San Juan, y el contraste era increíble. Nos quedamos en la casita, la cual es sencillo, pero tiene todo lo que necesitas, excepto un baño privado. Tiene una terraza, y instalaciones para cocinar privado precioso, y una cuna agradable para nuestro hijo. La piscina era fantástica, y era donde nuestro niño quería pasar la mayoría del tiempo, y las hamacas y el solario grande en la casa de huéspedes principal eran perfectos sitios para relajarse en la tarde y la noche. Finalmente, no podemos decir lo suficiente sobre los propietarios, Corky y Bill, que eran encargaba de la propiedad durante nuestra estancia. que eran siempre servicial, activo y y generoso. ¡Sin duda te tratan magníficamente, y te dejan que quieran te puedes alojar por más tiempo!
