Mi esposo y yo recientemente pasamos cuatro noches en Le Sereno. Tuvimos una Grande Suite Plage, la cual era increíblemente amplia y romántica con una cama matrimonial, un área generosa para sentarse y un balcón con sólo bajar un escalón. Nuestro balcón tenía vista a la laguna. Tenía dos tumbonas cómodas, y era muy privado con dos particiones y follaje denso separándonos de los balcones en ambos lados. Las gallinas residentes nos visitaban a diario. Era bonito verlas en nuestro balcón en vez de en nuestro plato de cena. El restaurante donde desayunamos cada día y cenamos dos noches es excepcional. La comida es fresca y sabrosa y bien presentada. El chef también servía un amuse bouche antes de la cena. Una noche fue una vieira, y la otra noche fue atún ahumado. Delicioso. Las áreas de la playa y la piscina son lo suficientemente amplias para un complejo con solo 37 habitaciones, y había un número abundante de tumbonas individuales y dobles. El agua no era especialmente tentadora. Habían muchas plantas marinas al fondo, aunque bonitas. Lo que hace de Le Sereno un lugar verdaderamente especial es el personal. Los conductores, los recepcionistas, los meseros, los guardaplayas, las camareras, todos son maravillosos. Otro servicio especial que proporciona el hotel es la bienvenida en el aeropuerto St. Maarten. Mientras esperábamos en una fila muy larga en Aduanas, escuchamos que llamaron nuestros nombres. Ashton nos sacó de la fila y facilitó el proceso para conectarnos a Winair. Estupendo. St. Barth's es verdaderamente un lujo, y Le Sereno fue el lugar perfecto para disfrutarlo.
- Hotel Le Sereno
