Este hotel cuenta con todas las cosas buenas que han mencionado en otras críticas. Está limpio, tiene unas vistas maravillosas, se puede acceder fácilmente a Castries, a Pointe Seraphine y a 2 buenos restaurantes, tiene unas puestas de sol impresionantes y un personal amable con una excepción. El sitio está decorado con mucho gusto. El balcón estaba muy bien pensado, ya que tenía un tejado que sobresalía para protegernos de las tormentas y del intenso sol de por la tarde. A mi mujer le robaron varias cosas de la habitación en día antes de irnos. Tuvo que ser alguien de dentro, alguien que trabajase en el hotel. Nuca pillaron al culpable. Camille, la hija del propietario, nos apoyó en todo momento, pero aun así no recuperamos nuestras cosas. El hotel en sí es tranquilo y pacífico. PERO, que sepas que muchos barcos de fiesta vienen y van desde la cala de Vigie, que está enfrente del hotel. El alto nivel de decibelios de su "música" puede llegar a ser molesto a veces. La música que ponen en Pointe Seraphine, elegida para entreneter a los pasajeros del crucero que haya allí, está muy alta y puede estar puesta todo el día. El hotel no tiene control sobre estas cosas, pero es verdad que afectan a unas vacaciones allí. Además la gente que vive por allí a veces enciende fuegos y el humo puede molestar a aquellos que sufran de problemas respiratorios. La comida del restaurante es buena. El personal de recepción era bastante servicial, en especial Camille. Nuestra habitación era grande y tenía un baño de buen tamaño así como un bar-nevera y una cafetera. A mi mujer le encantó la piscina. Si alquilas un coche como nosotros hicimos, el parking es limitado. Este podría ser un lugar fabulosos si fuese más tranquilo y si no contase con el riesgo de que te robasen cosas de la habitación.
- Auberge Seraphine Castries
- Auberge Seraphine Hotel Castries
