Este es uno de los hoteles más relajantes y pacíficos en los que he estado alojado nunca. Las vistas desde nuestra habitación eran increíbles. Cuando llegamos salimos al porche y nos enamoramos instantáneamente del sitio. Podías ver varias islitas cerca de Orient Beach y St.Barts en el horizonte. Todos los días desayunábamos en el porche por las mañanas, luego mezclábamos algunas bebidas con ron por la noche y disfrutábamos de las espectaculares vistas. La habitación estaba muy bien y decorada estilo caribeño. La mayoría del resto de los huéspedes eran de Europa. Charlamos con varias personas en la piscina, pero se estaba muy tranquilo y el ambiente era muy relajado. Difrutamos hablando con Francoise, el director. Habíamos estado antes en el Alamanda, que estaba fenomenal, pero el Alizea cuesta un tercio. Con el dinero que nos ahorramos, disfrutamos en el Spiga y en el Bistrot de Grand Case. ¡Planeamos volver en invierno!
- Alizea St Maarten Martin
