Nos quedamos un poco escéptica de hospedarnos en Tijuana, pero no oímos a un amigo que el Conquistador era agradable.
Nos quedamos agradablemente sorprendidos cuando entramos en nuestra habitación. Era enorme y muy limpio. Todo el mundo que trabajaba allí era muy amable, en especial el barman Manuel. El restaurante y el salón eran muy bonitas y tuvimos un montón de diversión.
El aparcamiento era muy seguro - estaba en un patio justo fuera de las habitaciones, y había un guardia patrullando las instalaciones.
La zona de la piscina era muy bonita y estaba limpia, y hay un bar en la piscina. Es una ubicación bastante tranquila porque está alejado de la avenida principal.
La única cosa que no todos eran tan impresionada con era que la habitación parecía muy limpio y era muy limpio, excepto por la alfombra. Lo que parecía nuevo y parecía estar muy limpias, pero los pies se ponía negro.
En general, sin embargo, era un excelente lugar para estar y nos alojaríamos sin dudar volver- nos volveremos a solo trae chanclas por y volveremos muy bien :-)
