Fueron unas vacaciones muy relajantes, llegando nos ascendieron el nivel de habitación porque contamos con la tarjeta "Fiesta Rewards" y en vez de una habitación con 2 camas y un baño, nos dieron una villa, con sala, comedor, desayunador, cocineta super equipada, 2 tv's con cable, dos terrazas con vista al mar y a la costera M. Alemán, baño con jacuzzi, y la recámara totalmente independiente de todo esto, digamos un pequeño departamento. Con el ascenso el costo del estacionamiento nos lo reembolsaron en un vale para cenar que juntamos con otro.
La atención del personal fue increíble, tuvieron muchos detalles lindos que nos hicieron permanecer en el hotel casi todo el tiempo sin necesidad de salir a explorar para nada. Las albercas están perfectas de temperatura, si eres de relajo, lo ideal es quedarte en la que está junto al restauran Maima, si eres más relax, la que está abajo, en la entrada al club de playa (que no vale la pena visitar a menos que te encanten los vendedores ambulantes) además esta tiene un enorme árbol que la cubre de los rayos del sol, así que es perfecta, hay una más cerca de un bar, pero esa no la visitamos, se ve también tranquila.
En cuanto a la comida, el desayuno buffet, muy bien surtido, la comida no nos encantó y se nos hizo algo cara, así como la cena, pero ésta última era tipo italiano, y el sazón en verdad es bueno. Para comer tienes muy buenas opciones alrededor asi que no es el fin del mundo. El único detalle que no me agradó fue que llegando, cuando lo único que queríamos era quitarnos la ropa de viaje y refrescarnos, luego luego nos engancharon en un escritorio para ofrecernos voluntariamente a fuerza un desayuno "gratis" (para el cual nos pidieron 200 pesos en efectivo por adelantado, que nos regresaron después, pero solo porque los pedimos, si se te olvida, ya perdiste tus 200 y un bono que te dan de 300 para una cena el cual juntamos con el del estacionamiento y bajó bastante la cuenta). Este desayuno tiene como objetivo perder una mañana con un vendedor de un sistema vacacional (bastante caro por cierto),ojo familias de más de 3 integrantes, nosotros nos dimos cuenta de que en el contrato no están incluídos los niños mayores de 11 años COMO NIÑOS, es decir, es un plan para dos adultos y dos niños siempre y cuando éstos sean menores a 11 años, y si no te das cuenta, y firmas, no te garantiza la cadena de hoteles que puedas viajar con tus hijos mayores de esa edad (aunque tengan 12, 13 años ) porque los consideran "adultos"... En fin, pierdes como 3 horas además de que el desayuno se va a sentar contigo el vendedor, lo cual es algo incómodo.
De ahí en fuera, es una muy buena opción para estar unos días descansando. En general lo pasamos riquísimo, si Acapulco fuera un destino probable en nuestro futuro para vacacionar, muy seguramente volveríamos a quedarnos ahí.
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