Suites Lindamar es una joya del pacífico mexicano. La relación calidad/precio es la mejor que haya conocido en un hotel. Ni siquiera en grandes resorts de lujo la he pasado mejor. El hotel cuenta solo con doce suites, por lo que hay reservar con suficiente antelación. Cada suite cuenta con aproximadamente 80-90 mts2, dividida en: amplia recámara con 2 camas matrimoniales, buró, televisión a color con cable, tocador y amplio guardarropa; baño; cocina con refrigerador, horno de microondas, estufa con horno, vajilla, batería de cocina, cubiertos y todos los aditamentos de cocina que pudieras necesitar; estancia con comedor para cuatro personas y cómoda sala; también hay un pequeño patio interior para tender ropa; además de un balcón con vista al mar, integrado a la estancia. La suite cuenta con aire acondicionado, ventilador y excelente instalación de electricidad e iluminación.
El hotel está a la orilla del mar por lo que si estás en las suites de planta baja, prácticamente la playa está a 10 metros. Se puede escuchar el sonido de las olas desde la estancia y ver el océano desde el balcón mientras desayunas o tomas una copa. En la planta baja hay un solárium, mesas y el área de alberca, además de un amplio estacionamiento, la recepción y una lavandería.
Respecto a la ubicación, no podría ser mejor: la zona dorada donde hay bancos, restaurantes, bares, antros y tiendas de todo tipo, no necesitarás auto para trasladarte a ningún lado, solo a algunas atracciones turísticas como la Marina, el malecón, el Faro, el teatro Ángela Peralta o la Plazuela Machado. A 15 minutos caminando se encuentra un supermercado (Mega-Comercial mexicana) por lo que es recomendable proveerse ahí de todo lo que se necesite para tu estancia. También hay una tienda de conveniencia muy cerca (Oxxo).
La playa del hotel Suites Lindamar es limpia y tranquila. Es muy recomendable pasear por la playa desde el hotel Emporio hasta el hotel Pueblo Bonito, pasando por el hotel El Cid. Muy cerca, en la playa del hotel Las Flores hay una masajista que es increíble, altamente recomendable. También hay lugareños que rentan kayaks y dan paseos en veleros y otras atracciones como motos acuáticas, catamaranes, parachutes y bananas.
Hay muchos detalles que hacen al Lindamar una gran opción: las suites tienen excelente mantenimiento, agua caliente en abundancia a cualquier hora del día o la noche, cortinas que impiden el paso de la luz, Internet inalámbrico en todo el hotel sin costo extra, las ventanas tienen mosquiteros, amenidades en el baño, los blancos son muy buenos: cobertores para invierno, cómodas almohadas, varias toallas en excelente estado que cambian todos los días, hasta una útil toalla para la cocina. La decoración es muy agradable y de buen gusto, uno se siente en casa pues no falta nada. Mi viaje fue en año nuevo y la pasé formidable pues hubo fuegos artificiales en la playa.
Por fuera el hotel es muy discreto, pero en realidad es millones de veces preferible que los grandes hoteles que además de caros, no siempre tienen la atención personalizada y calidad de Lindamar. Se ve que los dueños de este hotel están al pendiente de todo: siempre hay alguien que puede ayudarte; Martha quien se encargó de nuestra reservación, sus dos camaristas muy amables, los recepcionistas así como sus porteros que están vigilando todo el tiempo la entrada del hotel y la playa. Hay un hotel contiguo que es de los mismos dueños, el Motel Marley, también es excelente opción si ya no hay lugar en Lindamar.
Sobre los lugares cercanos para comer es muy recomendable un lugar llamado Mi Terraza (Boca del mar #28) donde venden una langosta deliciosa a precios increíbles, Margaritas (Playa Gaviotas #413) con pescados, mariscos y carnes de gran calidad y el Panamá (Av. Camarón Sábalo) donde el pan dulce es muy bueno.
Los huéspedes del hotel suelen ser parejas sin hijos, ciudadanos de Estados Unidos o Canadá. También hay algunas familias mexicanas.
Por último quiero mencionar que Mazatlán es un gran destino turístico. No obstante la alerta de seguridad que emitió el gobierno de Estados Unidos por considerarlo un destino turístico riesgoso, la zona turística de Mazatlán es muy segura y los servicios son de alta calidad. La gente que vive del turismo se ha visto afectada pues ya no llegan cruceros internacionales al puerto. Si uno va a Mazatlán la gente te recibe y te trata increíble, los precios son bajos y el lugar es hermoso. En verdad, visítenlo. Estar en el Lindamar hizo una buena parte de una de las vacaciones más cómodas y maravillosas de nuestra vida, muchas gracias, ya queremos volver.
- Hotel Suites Lindamar
