A pesar de que la puerta externa de la calle no prometía, al entrar nos esperaba una sorpresa. Un precioso patio lleno de plantas autóctonas, exóticas y tropicales, con una fuente y una decoración minuciosa y de buen gusto. Es una casa llena de piezas artísticas y con otras tantas prehispánicas. Bill nos atendió perfectamente al llegar y nos presentó sus dos perritas. Nos llevó a la suite: simplemente genial. Amplia, con todas las prestaciones y detalles, cama cómoda, y con un baño tremendo: ¡una bañera que era como una piscina! El desayuno buenísimo, Bill tiene buena mano para la cocina americana. Bill, el estadounidense que lo regenta, es muy amable. Nos proporcionó información sobre Xochicalco y la misma Cuernavaca. Nos recomendó sitios donde ir y estuvo predispuesto todo el rato a ayudar. Obviamente, si volvemos, sabremos donde alojarnos.
- Your Host Hotel Cuernavaca
