Mi primer crítica al hotel es que volví a la 1:30 AM y encontré la puerta (un portón) cerrado con candado. Había un timbre que estuve activando, pero nadie salía. Una huésped que iba en camino a su habitación (no sé si del restaurante) me vio y ofreció ir a buscar a alguien "porque no hay nadie en la recepción". Insistí con el timbre y salió un señor, creo también un huésped, que me dijo lo mismo que la otra señora: no hay nadie en recepción, espere a que alguien venga a quitar el candado". Permanecí poco más de 15 minutos (con el frío propio de la hora, y en una calle muy sola) hasta que llegó un empleado a abrirme, salió con expresión de molestia y me preguntó en tono grosero: "¿pues en qué cuarto está?" le dije el número y murmuró algo así como "mmmm", antes de darse la vuelta para cerrar de nuevo.
La segunda mala experiencia vino a la mañana siguiente, a eso de las 9:30 AM; yo estaba despierta pero acostada, y cuál sería mi sorpresa cuando de pronto me abrieron la puerta, sin tocar ni nada; no pudieron abrirla completamente porque tenía puesta la cadena. Me levanté enseguida y cuando salí no había nadie. Al poco rato empecé a escuchar que tocaban cerca de mi habitación, anunciando "camarista, ¿quiere que volvamos más tarde?" y pensé que eso había sido lo que pasó, pero aun así me extrañó que en mi habitación no tocaron, abrieron simplemente. Menos de una hora después estaba haciendo una llamada cuando volvió a repetirse el incidente: la puerta se abrió de pronto, sin toque previo; nuevamente la cadena impidió que entraran. Esta vez corrí y alcancé a ver que por el pasillo se alejaba una recamarera. Le dije ¿qué pasa, señorita? y sin pararse o siquiera voltear contestó "camarista, volvemos más tarde". Le dije oiga señorita, ¡pero ya van dos veces que me abren la puerta sin tocar! Ahora sí se detuvo, giró un poco y con gesto de molestia me responde "¡uy! ¡Perdón!" en un tono que era también de molestia, para nada de disculpa.
Tras estos detalles decidí no quedarme una noche más (como tenía previsto); empaqué mis cosas (que por cierto encontré revueltas, aunque afortunadamente no me faltaba nada) y dejé el hotel. Pensé en expresarle estas quejas al recepcionista, pero curiosamente éste ni siquiera se extrañó cuando le dije que dejaba el hotel y cancelaba mi reservación para esa noche. ¿Será que les pasa muy seguido?
Creo que si tienen un horario de entrada (lo cual no corresponde a un hotel, sino más bien a una casa de huéspedes) deberían anunciarlo en su página web, y además hacérselo saber a los huéspedes antes de que haga el check in. Por otro lado capacitar a su personal para que no abran nunca sin tocar. Y enseñarles en general que el concepto de hotelería incluye tratar con amabilidad a los huéspedes.
Por otro lado se anuncian como un hotel cuatro estrellas y la verdad es que aunque reitero que sus instalaciones son limpias y lo que alcancé a ver parece en buen estado, no creo que alcancen esa categoría; he estado en hoteles tres estrellas más modernos y con amenidades más completas; en el Isabel las toallas son más bien viejas, huelen muchísimo a cloro; me quedé en una habitación doble (y aunque me hospedé sola pagué la tarifa para dos personas), y sólo había una botella de agua.
