En comparación con el precio es un buen lugar para alojarse. Me encontraba en Guadalajara visitando a mi hija que asistía a la Universidad de Guadalajara durante un semestre. Se encuentra en la zona Country Club, un vecindario seguro de clase media-alta situado a aproximadamente un kilómetro y medio de donde vivía mi hija con una familia. El hotel es un viejo edificio, con unas habitaciones escasamente amuebladas y poco modernas, pero limpias, adecuadas y en buen estado. Sus jardines estaban bien cuidados y en el recinto hay una bonita piscina cerrada en forma de bóveda y un patio en el medio del complejo. El acceso inalámbrico a Internet era gratuito aunque a veces la señal era débil. El aire acondicionado de mi habitación no era de lo mejor pero me ayudó a soportar unas cuantas noches húmedas.
El personal siempre se mostraba cortés, amable y servicial. En este tipo de establecimientos mejicanos familiares siempre es recomendable saber al menos algo de español puesto que es muy probable que te encuentres a muchas personas que no hablan nada de inglés. El taxi hasta el centro de la ciudad costaba unos cuatro euros y medio pero si eres valiente puedes coger el autobús por menos de treinta céntimos. Me alojé allí una semana y no tuve ningún problema. La única desventaja es que no está cerca del centro de la ciudad aunque tampoco está exageradamente lejos. Teniendo en cuenta la subida de los hoteles en Guadalajara, pienso que en este conseguí una buena oferta, sobre todo para los que buscan precios económicos.
