Lo primero que deberían decirnos es que a un ladito y varias veces en la noche pasa el tren a toda velocodad y silbando a todo lo que da. No hay una sola rampa para maletas y, sin bellboy, tú cargas tu maleta a todas partes. En el room-service te llevan cubiertos de plástico y ni secadora ni plancha en las habitaciones. Si abres la puerta del baño, ya no cabes en la habitación. Para hacer justicia, el lugar es precioso, deberían convertirlo en hotel de paso, ya que la gente no va a descansar ni necesita maletas.
