Empezaré por decir que escogí específicamente este hotel por las siguientes razones: Sabía que al estar moderadamente lejos del centro sería barato ($350 a noviembre del 2011 por una habitación con cama matrimonial sin alimentos, o sea unos $29 dólares por 2 personas al día), porque apareció dentro de mis 1eras búsquedas y porque no tenía más de un día para decidirme por un alojamiento más equilibrado.
Su sistema de reservas no parecía del todo confiable por Internet: Yo encontré el sitio a través de la página de un 3ero que los promocionaba, pero no terminé de confiar en que tendrían mi cama reservada porque decía que tardarían de uno a 2 días en contactarlo a uno, así que llamé por teléfono. No hubo problemas con eso, pero por razones ajenas al hotel, mi tarjeta fue rechazada luego de que pasó un día y que fue cuando me contactaron de vuelta y dijeron que sin ese depósito no podrían reservar la habitación, así que llegamos esperando que no se ocuparan.
Al preguntarle al personal sobre las rutas de transporte que podría usar para evitarme el taxi me dijeron que no pasaban autobuses por ahí por ser una área industrial (de ahí el nombre del hotel) y aunque sí había algo de transporte, no podía garantizar una forma de hacerme entender cómo llegar. Al llegar a la ciudad, abordamos un taxi y descubrimos que el hotel estaba ubicado en medio de 2 estaciones de "macrobús". No entiendo entonces qué fue lo que no estaba claro acerca de cómo llegar al hotel, siendo que estaban apenas a unos pasos de la entrada y cualquiera en la ciudad conoce esas rutas.
Las habitaciones no cuentan con caja fuerte ni refrigerador ni minibar, pero tiene una televisión y con un depósito de $100 pesos o 10 dólares estadounidenses se puede solicitar el control remoto en recepción. Se puede pagar con tarjeta de crédito, débito o efectivo, pero al reservar, forzosamente debe ser de crédito.
Si uno tiene necesidades especiales, como el viajar con una persona en silla de ruedas, debe avisar al personal y CONFIRMAR que el mensaje fue pasado a los 3 turnos, pues una familia que llegó al mismo tiempo que nosotros tenía a su hijo en esas condiciones y los mandaron al 1er piso, siendo que sólo se puede llegar ahí por escaleras y son algo estrechas. Ya no había habitaciones en la planta baja, así que la familia se opuso a quedarse ahí. Ellos llamaron a su hotel hermano, ubicado en la Expo y les dieron habitación ahí acorde a sus necesidades y les dejaron el costo a como lo habían reservado. Hasta ahí un buen detalle del hotel, pero fue una falta de atención enorme la que tuvieron. Si ustedes ocupan una habitación con alguna característica como la anterior, asegúrense de hablar y confirmar incluso hasta un día antes de llegar.
Otras fallas masivas y mayores en que incurrieron fue que el suministro del agua caliente falló en la mañana. Al parecer usan un tanque de agua en reserva para calentar una fracción del agua a través de calentadores, pero se agotó al usarla los clientes que se levantaron más temprano, por lo que tuvimos que bañarnos con agua fría. Además, la luz se fue durante todo un día, desde las 10 de la mañana hasta la madrugada del día siguiente.
La habitación que tuvimos nosotros cuenta con una puerta de mosquitero que da hacia una esquina del edificio, por lo que la abrimos, pero pasamos algo de calor porque no pudimos encender los abanicos. El lugar no tiene aire acondicionado y como encima, pasó el problema arriba mencionado, igual no lo hubiéramos podido usar.
Para la ropa hay un armario empotrado en la pared y la ducha está separada del inodoro por una puerta sencilla de plástico. La cama estaba limpia y lo suficientemente cómoda, pero nada especial. De la comida, hay una fonda (o restaurante pequeño) justo al lado del hotel con comida estándar y precios moderados, pero nosotros preferimos comer siempre fuera en lugares atractivos.
De la ubicación, se puede aprovechar la distancia corta a la estación del macrobús, que conecta directamente con el centro de la ciudad, así que el transporte hasta cerca de las 23 horas está garantizado y es barato ($6 por adulto, unos 50 centavos de dólar). El área alrededor del hotel se siente un poco oscura, pero es seguro.
