Amigos, nos hospedamos en este hotel 2 noches. Pasamos por Ciudad de México antes de viajar a la Riviera Maya y queríamos conocer algo del centro. Para este fin, el hotel está muy bien. Las habitaciones son muy pequeñitas, pero como se llega solo a dormir, esto no importa mucho. El desayuno muy bien, rico y en variedad, lo suficiente. A dos cuadras del Zócalo, del metro y de toda la movilización que te lleva al resto de la ciudad. La gente que atendía el desayuno era muy amable, no así toda la gente de recepción. Muy desagradable una señora gordita que no cooperaba en nada con la buena onda del lugar. Algo para tener en cuenta: en México los enchufes de la conexión eléctrica son de patitas planas. En Chile usamos las patitas redondas y en el hotel no contaban con el adaptador ni para vender ni para prestar por un momento. Agradezco a un hermano argentino que me lo facilitó para cargar mi cámara. Otro punto en contra: llovió y se cortó la luz!!! No lo podía creer, una ciudad tan grande, un buen hotel y con esos problemas. Los restaurantes de los lados, "Fisher" y "Garabatos", exquisitos los dos. Atienden muy bien. Último punto: subimos a una terraza y estaba muy desaseada.
- Hampton Inn Mexico City
