Estuve pocos días en el hotel pero la verdad es que fue todo lo que buscaba. Tranquilidad, buen precio, buena ubicación y agua caliente. El hotel se ubica cerca de la Alameda, a pasos de dos estaciones del metro, del Paseo de la Reforma y a pocas cuadras del Zócalo. De noche la zona no es muy linda, pero la verdad es que no salí mucho de noche. Igual, la avenida Juarez que está a dos cuadras se nota bastante animada. El problema es que todo el centro de México DF se halla casi a oscuras porque no funcionan las lámparas o funcionan mal. DIcen que lo están reparando. El hotel también queda cerca del barrio chino.
El trato fue muy servicial y no tengo nada de qué quejarme. Me dieron indicaciones de cómo moverme y siempre me ayudaron. La habitación era amplia, con televisor de plasma y el baño contaba con secador de pelo y un dispenser de agua purificada.
Y el precio es realmente bueno aunque no incluye el desayuno (la única falla a mi entender)
El restaurant del hotel ofrece varios tipos de desayunos. El más económico a 50 pesos mexicanos. También se puede comer ahí. La comida es rica y la sirven generosamente. Yo cené dos veces en el hotel y no me arrepiento.
La verdad es que iré al hotel Fleming la próxima vez que viaje a México. Me sentí como en casa.
- Fleming Hotel Mexico City