Este es un pequeño hotel muy bien ubicado, en el centro de la quinta avenida y a una cuadra de la playa.
Nos alojamos con mi esposa en una habitación en un segundo piso. Buen aire acondicionado, una cama matrimonial que estaba bien. La habitación no es grande pero cumple con lo mínimo que debe tener un hotel de estas condiciones (me refiero a que no es un resort), además que están decoradas muy lindas, en general el techo con las vigas al aire, el baño con mosaicos y la ducha con piedras en el piso. La cama, veladores y un sitial del mismo estilo del diseño de la habitación. Poseía un pequeño televisor de 14" con cable.
Muchos han reclamado por los ruidos de la quinta avenida, tenía un poco de miedo, pero realmente no tuvimos ni un problema para dormir todas las noches. Los pub cierran relativamente temprano y después de la una de la mañana ya casi no hay ruido. Nosotros en promedio nos quedabamos dormidos antes de las 12 de la noche sin ningún problema (consideren que en un viaje de este tipo se hacen muchos tours por lo tanto en las noches se llega muy cansado al hotel).
El único punto negativo que posee es el desayuno. Sólo pan tostado con mantequilla y/o mermelada y cafe, leche y/o jugo. Todos los días lo mismo.
El servicio de habitación es bueno, todos los días la pieza estaba impecable y los detalles se hacen notar.
Fue una estancia agradable, absolutamente recomendable (somos una pareja joven, 30 años cada uno y sin hijos).
Felicitaciones al personal del hotel y a sus dueños.
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