Estaba marcado por un diseño muy oriental (nunca tuvimos la oportunidad de descubrir por qué). Este hotel ofrecía de todo para todos los miembros de la familia. Nos hospedamos aquí con nuestro hijo de cinco años. No podía apartarse de la maravillosa agua azul y de la playa blanca directamente enfrente del hotel. A una calle queda la avenida turística, Avenida 5, con cientos de tiendas y de restaurantes. ¡Mantuvieron a mamá y a papá muy contentos! Ofrecían clases de yoga, masajes holísticos, y una poza de balneario con una fuente de delfín. Teníamos una hermosa habitación con una terraza y vistas estupendas al mar (¡Desde la terraza!). Lo que me impresionó más que nada fue el servicio excelente de Angel, que dirige la recepción, desde mis reservas iniciales por Internet hasta la organización de excursiones de un día una vez allí. El desayuno estaba incluido. ¡El desayuno mexicano tradicional es de una relación calidad-precio fantástica! Sin embargo, el desayuno saludable solo constaba de un plato pequeño de fruta (¡Hubiera sido estupendo si le hubieran agregado un poco de muesli o yogur!). En un pueblo lleno de hoteles, restaurantes, y vibrante con turistas, estoy segura de que debe de haber cientos de hoteles que ofrecen lo mismo, ¡pero aquí es donde nos hospedaremos la próxima vez que volvamos!
AVISO SOBRE COMIDA: Prueba la comida en Matubs, el restaurante del Medio Oriente, y Bebes Noodles a una cuadra del Alhambra para probar los mejores fideos del pueblo.
NOTA: Puedes visitar Tulum fácilmente y muchas de las atracciones, como Xcaret, desde Playa. Agarra un “colectivo” local. Angel te dirá donde encontrarlos, y diles dónde te quieres bajar. Te dejarán allí. Si quieres agarrar uno de regreso, solo ubícate al lado de la autopista, y haz señales a alguno para que pare. Era una opción muy barata de transporte. Costó como euro y medio desde Playa hasta Tulum. ¡No hubo necesidad de alquilar coche!