Estuvimos casi una semana en este hotel y nos sentimos bastante cómodos.
En el momento en que llegamos nos llamo la atención lo bien cuidado que se ve el lugar, parecía nuevo, todas las instalaciones en perfectas condiciones, nos dieron una habitación con cama queen size y una gran ventana, la cama muy muy cómoda, cosa difícil de encontrar por que luego o encuentras camas muy duras o demasiado blandas.
Otra cosa que nos encanto es la terraza en el techo, se pueden apreciar atardeceres increíbles desde ahí, la vista hacia cozumel y la playa de lujo!
Todo el personal atento y siempre te saluda dispuesto a ayudarte, desde las chicas de la limpieza, hasta el dueño quien siempre que nos vio fue muy cortes y amable.
En la recepción también muy atentos en especial Miguel Angel, siempre preguntándonos por todo, si estábamos bien, si necesitábamos algo, dándonos consejos, las mejores recomendaciones para comer y donde ir por la noche. Lo que mas nos gusto es que nos hiciera sentir como si fuéramos viejos conocidos o amigos cercanos, nos gano enseguida!. Los otros chicos no tenían tanto carisma pero igual te ayudaban.
Algo mas que ame es que las amenidades en las habitaciones son unos productos totalmente naturales, champú de miel y olía delicioso y no era el típico champú de hotel que te deja el pelo horrible y maltratado. El jabón de avena y hasta un gel natural de sábila que usas luego de estar al sol super fresquito! Me ahorraron comprar productos por que siempre ese tipo de cosas son malas en hoteles, pero acá me encantaron!
Tienen un convenio con un club de playa que esta divino! unas camas muy grandes y frente a la playa, nos atendieron super bien cuando mencionamos que veníamos de hotel cielo y estuvimos super cómodos siempre. Aún así el hotel esta a pasos de la playa y cuando queríamos darnos un chapuzon rápido, estábamos ahí tan a la mano.
Excelente ubicación, servicio y calidad en las instalaciones!
Amenazo con volver para el 2012!
