Su atención al cliente muy mala, son despectivos, las camas muy duras e incómodas, en uno de los pisos espantan pero feo.
De ahí pues muy bien en limpieza de baño y cuarto, , vista a la calle buena, accesible a todo, el restaurante bien no caro y suficiente, limpio y amables.
Ahora si que Bien, pero sin gentileza en recepción.
- Hotel Gilfer Puebla
