El entorno es inmejorable, y muy desconocido frente a las ciudades típicas de Italia; no habríamos sabido de esas maravillas si no fuera por la información y las indicaciones que allí tan amablemente nos dieron... y en nuestro idioma! Pudimos comprobar que hablaban varios, lo que sin duda creo que ayuda a que los extranjeros nos sintamos muy amparados, sin dejarte a tu suerte como cuando alquilas una casa rural entera, y al mismo tiempo sin el agobio de requerir continuamente nuestra atención... pero es que además la habitación era muy cómoda, todo está decorado con un gusto impecable, lejano a los falsos tópicos, y la piscina se agradece mucho. Y la comida es de un sabor como pocas veces la he probado: ahí me aficioné a lo biológico, pero además descubrí sabores que no conocemos en España, cocinados con una mano única. Me pareció un sitio ideal para parejas dispuestas a relajarse entre naturaleza y arte. Imprescindible coche y reservar con tiempo.
- Locanda Della Valle Nuova Acqualagna
