La habitación está construida en un subterraneo, bajando 4 escaleras, de la casa de la propietaria, una mujer muy amable. La habitación era privada, es decir la propietaria te daba las llaves y podías entrar y salir a tú antojo, no pasas por ninguna otra estancia de la casa. Estaba bien ubicada, cerca de la estación de tren y autobus de Jasper.
La cama era comoda aunque tendía a hundirse por el medio (como la mayoría en Canada, un poco blandas), debía ser de unos 1,50m de ancho. La habitación disponía además de nevera, una pequeña pica, cafetera y microondas, una mesita y dos sillas, así como baño privado completo, no era muy grande pero tampoco era pequeña, tamaño correcto y precio ajustado. Sólo estuvimos para dormir pero nos pareció limpio y agradable.
No tenía desayuno así que más bien era un Bed without Breakfast.
