Reservamos en este hotel porque era uno de los pocos en que hallamos dos camas Queen en una habitación. Al llegar, recibimos una bienvenida y un atento servicio al cliente. Todo lo que pedimos por teléfono nos fue traído a la habitación con presteza. La habitación estaba limpia, con bastante espacio para un hotel (planta “museo”) y hallamos que todos, desde los de la recepción hasta los botones / guardacoches eran excepcionalmente cordiales y estaban dispuestos a ayudar. ¡Los precios por este hotelito de categoría eran razonables!
- The Listel Hotel Vancouver
