Nos hospedamos con la familia en julio de 2010 para realizar una visita de 3 días a vancouver. Lo pasamos fantasticamente b ien el staff es de gran ayuda incluso para realizar reservas a restaurantes. El restaurante (Elixir)tiene un nivel óptimo de comidas y servicio. La habitación tiene algún detalle curioso y de diseño como el baño con la pared de cristal, lástima que con hijos pequeños es un poco incomodo. En resumen lugar interesante para visitar la ciudad.
