Mi esposa y yo estuvimos en realidad casó en el viejo molino en verano de 2005, como muchos son (I broma se refieren como "los años boda Mill"). Bromas aparte, ¡estuvimos tan contentos con el ambiente, el servicio, la servicios y relajado pero refinado ambiente que invitamos a una fiesta navideña de familia allí un poco más tarde en el año, alojarse en un día extra de lujo.
La historia breve es, si estás dispuesto a gastarte algo más que la habitación y media pensión (la comida, el spa y la habitación son de lo más caro), y no tienes que estar cerca de cualquier zona específica de la ciudad, te recomiendo el Old Mill 100%. El barrio que rodea, los terrenos están muy bien, y como lo que hayas leído probablemente el tren de metro está justo detrás del hotel y el spa, a 2 minutos a pie. El hotel, las habitaciones de la conferencia, el spa y el restaurante son todos en los edificios unido y los alrededores y busca en todos estos es muy interesante, que te son gratis para hacer cualquier momento. Conferencia de las habitaciones de la boda mantener por el mismo período de estilo pero son extraordinariamente y decorada diferente.
Como residentes de Toronto nos hemos vuelto para la cena ya que la última visita y nos alojaremos aquí de nuevo en el futuro, no hay duda de ello. No es la comida muy mejores que haya probado jamás, ni es que el lugar muy poshest que he estado pero en duda comercio estos por el carácter Old Mill tiene. Además, todo es todavía bastante bueno. El lugar "se siente" genial, incluso después de que haya logged algunas horas allí en vez serio.