Pocas veces pagas mucho dinero y descubres que relación calidad precio es una maravilla. Esta fue una de esas veces.
Desde el momento en el que el portero nos recibió con un apretón de manos hasta el momento en el que nos fuimos, nada fue demasiado para el personal, que era un maravilla y sabía de todo.
Lo más destacado fue la habitación, baño incluido. Nos gusta lo moderno y este estaba al nivel de Barcelona, que es en mi opinión la que tiene los hoteles más chic. Las luces, la cama, la decoración, el sistema de sonido Bose, la televisión, la ducha y las instalaciones tan bien pensadas y diseñadas por una mujer y para mujeres, en particular el baño, todo con muchísimo gusto.
El desayuno era sencillamente perfecto, la biblioteca, ¡y una enorme chimenea de leña estilo moderno muy relajante!
No busques más, si te lo que te gusta es que sea chic, simpático, limpio y moderno, ¡haz tu reserva ya!