Este hotel es muy ecléctico, estrafalario, y totalmente divertido. Las habitaciones son aleatorio y eran diferentes, cada una con un carácter Provenientes de su origen, el paso del tiempo, y las frugales aventuras de muebles usado, curios, y bric y a-brac. Es como alojarse con una tía maiden o tu sobrino y su esposa nueva. El personal es poished y sustanciosa. Un buen tiempo, pero no para bridezilla o el directamente-Abunda. Me gustó todo. Algunos muchos se quejan que el desayuno gratuito le falta proteínas, pero hay un restaurante tipo "diner" griego maravillosa al lado puerta y la cafetera de café es siempre en. El aparcamiento es asequible y a la vuelta de la esquina, en el hospital. La los Champs de Mars estación de metro y ciudad subterránea son un par de manzanas, así que puedes ir andando o en taxi en ningún sitio.
