Somos una familia con tres niños (de 4-12) y nos quedamos aquí por 2 noches durante un fin de semana largo viaje a Québec, en agosto.
La ubicación es fantástica. Está justo fuera el St Jean la entrada de la vieja ciudad y pudimos aparcar nuestro coche en el garaje del hotel al llegar, y luego no se movían otra vez hasta que hicimos el check out. Nos fuimos andando a todos sitios. (Bueno, los 4 años hicimos un paseo algunos en el carrito).
Nos dieron una suite de la familia, con una zona de estar con sofá al abrir, y un dormitorio con dos camas de matrimonio tamaño queen. Había una mesa con 4 sillas, una nevera pequeña, y un microondas. Las puertas francesas podría cerca de la zona del dormitorio desde la sala de estar. Había un fregadero con el microondas/nevera zona (así que, con el baño, dos lavabos en la habitación), que era otra ventaja con 5 personas en la habitación.
La habitación es elegante... suelo precioso de madera y grandes ventanales hasta planta, que ver hacia fuera hacia la vieja ciudad. Bonitos muebles. Era muy tranquilo, no había ruido de las otras habitaciones (y el hotel estaba lleno), la ventilación, o la ciudad en sí. El baño tenía baldosas y era grande, con una puerta entre la tina y zona del baño y el lavabo, además las puertas de la zona del lavabo para tanto la habitación y las zonas para sentarse.
Nos habíamos llevado desayuno por el primer día, entonces me pareció una panadería estupenda a una manzana (Le Panetier Balucon). Mi hijo más antiguo y yo descansamos cruasanes y empanadas, que nos trajimos a la habitación del segundo día.
Las zonas públicas del hotel son también preciosa, destacado por un 9 plantas atrio con un jardín y hidromasaje de la piscina. Algunas de las habitaciones dan a esta zona en vez de la ciudad, y tienen balcones con mesas pequeñas con vistas de la/jardín de la piscina. Los niños les encantó la zona de la piscina.
El personal era servicial y amable. Hablando sólo el inglés estaba bien.
Usamos internet, el cual funcionó bien. Nos lo hicimos Park de auto-servicio, que era muy práctico, está en el sótano del hotel. (nosotros no llevar cosas en y salir del coche unas cuantas veces).
En general, la opción era perfecto para nosotros, y sin duda nos volveríamos a alojar allí de nuevo si volvemos volver Quebec ciudad.