Situado en el corazón del "Viejo Québec", en pleno centro turístico de la ciudad, éste hotel destaca entre el resto por su decoración minimalista en un antiguo edificio recientemente reformado.
El trato inmejorable: gente muy abable y siempre sonrientes.
Al hacer el check-in, tubimos la enorme suerte de ser obsequiados con un "upgrade" de habitación a suite: una habitación con bañera y ducha, una enorme sala de estar con una televisión LED enorme y el dormitorio hacía esquina con un par de ventanales que nos dejaban unas vistas increibles con otra TV igual... todo como he comentado con una decoración minimalista muy bonita y estética. En todas las habitaciones hay una Nespresso para disfrutar de un buen café siempre que se quiera.
El hotel dispone de 4 bicicletas que alquila a sus clientes, una buena opción para disfrutar de la ciudad. Hay WiFi gratuito y ordenador en la planta baja.
- Le 71 Quebec City
