Estuve en agosto con unos amigos en el Champlain, el hotel estaba lleno pues era fin de semana y además eran fiestas en Quebec City.
Es un hotel pequeño y realmente lo mejor que tiene es la ubicación. Las habitaciones no están mal, amplias pero algo descuidadas en cuanto a limpieza, se nota que en algunos rincones se les olvida pasar el trapo.
Pero lo peor de todo es la atención al cliente, fuimos atendidos por dos personas en recepción, el recepcionista de noche fue amable y dispuesto a ayudarnos a nuestra llegada, pero la recepcionista de día, paso de nosotros olímpicamente. Quisímos aumentar nuestra estancia una noche más y ni siquiera miró el libro de reservas para comprobar disponibilidad, directamente nos dijo que no y no hizo amago de ayudarnos. Cuando hicimos check out al día siguiente, nos dijo que nuestra reserva incluia una noche más (sorpresa!!) y que podíamos quedarnos si queríamos pero para entonces ya fue demasiado tarde, la noche anterior tuvimos que buscarnos la vida y ya habíamos encontrado un hostal en el centro, sin ninguna ayuda por su parte. Para lo que cobran, podían tener a gente más profesional de cara al cliente, sinceramente.
En cuanto al desayuno, cuando bajamos a desayunar se habían acabado la mitad de las cosas, si el hotel está lleno, debería preveer tales cosas.
Si vas a pagar una cantidad parecida recomiendo que te vayas a otro hotel, este de boutique tiene poco, y mucho menos en cuanto al servicio.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.