Pasé dos noches aquí en viaje de negocios. Llegamos sobre las diez de la noche, no había restaurante y el bar estaba cerrado, así que esa noche me acosté pronto.
Las habitaciones están amuebladas con gusto, están limpias y son muy confortables. Un punto positivo para aquellos clientes que se queden más días es que hay una cocina escondida en cada habitación y una mesita. Los cuartos de baño eran muy bonitos y había unas puertas acristaladas que conducían a una zona ajardinada; algunas de ellas alrededor de la pequeña piscina.
El hotel es muy seguro y el personal fue maravilloso. Los empleados hacían todo lo que estaba en sus manos y más por ayudarte y prestarte atención incluso si estaban ocupados. Hay un par de detalles que recordaré mucho tiempo: el “happy hour” de dos horas en el salón –es como estar en tu propio salón y que un mayordomo te sirva un aperitivo gratuito y la bebida que te apetezca del mueble bar-. Después el salón se convierte en un “honesty bar” –un lugar en el que el cliente se sirve las bebidas y las apunta- hasta las nueve de la noche. Hay una gran pantalla de televisión, libros, revistas y ajedrez. Es muy acogedor y no puedes evitar conocer al resto de los huéspedes.
El desayuno es excelente. Hay huevos duros recién hervidos, embutidos, carnes, quesos y una gran variedad de fruta y cereales… ¡Incluso puedes llevarte muffins envasadas al trabajo!
Después de cruzar el puentecito peatonal, verás que hay un centro comercial. Está bien para comprar ropa, recuerdos e ir al cine o de restaurante.
También elegimos un viaje guiado a Soweto, organizado por el hotel y muy recomendable. En resumen, este hotel tiene un toque muy acogedor y creo que es una pena que no tenga restaurante en el que se sirvan cenas. Aparte de eso, es un hotel muy recomendable, tanto para ocio como para trabajo.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Inicialmente escrita en inglés en www.tripadvisor.co.uk.
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