Mi marido una que pasé allí 10 días en febrero, la primera vez, y nos encantaría regresar. Era casi una apuesta para nosotros, como veníamos de Chile, de América del Sur, que ir a un lugar desconocido, pero decidimos darle el riesgo y no nos decepcionó en absoluto... todo era más allá de nuestras expectativas. Tengo que mencionar especialmente la calidez del personal y de los otros huéspedes, nos hicimos muy buenos amigos que no olvidaremos.
El personal siempre estaba dispuesto a ayudar y, por favor, por ejemplo, una mañana me sólo me preguntó si era la temporada para langosta y esa misma noche tuvimos langosta para cenar.
Me que deben de ser sincero y decir que no es un lugar para ir si estás buscando por la experiencia de un gran complejo. Es un lugar donde te puedes tener una experiencia jamaicana real, pero la mayoría de todo, es un lugar donde te puedes descansar y disfrutar solo para nadar, esnórquel, te duchabas los baños de sol, comer buena y saludable Jamaicana comida, muy lejos de los ruidos o monitores tratando de conseguir que te en las actividades diferentes. Aquí es el lugar para tener paz, un silencio, no te peleas con cualquiera de conseguir una silla en el sol.
En resumen, nuestra experiencia fue excepcional y estamos soñando de volver.
