El Hotel tiene una localización perfecta, pues tienes el malecón muy cercano. Lo mismo que la catedral, la plaza, tiendas, lavanderias, restaurantes...etc.
Las instalaciones con muebles coloniales , bonitos patios y una pequeña alberca que fué la delicia de mis hijas. Donde nos refrescamos del intenso calor de julio.
El personal muy amable y siempre disponible.
No esperen lujo, pero si limpieza y una estancia agradable.
- Castelmar Hotel Campeche
