Me he alojado aquí muchas veces en los últimos 18 meses y nunca he sentido la urgencia de irme a otro sitio cuando he venido por negocios a Johannesburgo. El hotel forma parte del complejo Montecasino, que está diseñado como si fuera una aldea de la Toscana, pero en Sudáfrica. Diría que el hotel es excelente si las habitaciones fueran un poco mejores. Siempre son o demasiado pequeñas, o demasiado ruidosas (evita las habitaciones que dan a la autopista), o demasiado calurosas (el aire acondicionado por lo general hace demasiado ruido como para dejarlo encendido por la noche). Lo puntos a favor del hotel son la comida, la piscina y el personal. Desde el desayuno hasta la cena la calidad de la comida es excepcional. El buffet de desayuno es uno de los mejores de los alrededores, especialmente si te gusta la fruta fresca o los zumos. El menú de almuerzo/aperitivo también lo recomiendo mucho, en particular el antipasto y el calamar. Hay que advertir sobre la velocidad del servicio. Esto es África, así que asegúrate de que tienes mucho tiempo si vas a pedir algo en vez de optar por comer del buffet. La piscina es un lugar fantástico para pasar la tarde, especialmente si has llegado en un vuelo nocturno. Es grande con cómodas hamacas y sol garantizado casi todo el tiempo. El personal es muy servicial y amable. Aunque la velocidad no se encuentra entre sus prioridades, acabas adaptándote a su ritmo después de unos días en Sudáfrica, además el servicio que ofrecen compensa cualquier falta de rápidez. En conjunto el Palazzo es un hotel al que siempre me gusta volver y que recomendaría a cualquiera que venga de visita a Johannesburgo.
- Palazzo Montecasino Johannesburg
- Palazzo Montecasino Hotel Johannesburg
- Montecasino Hotel
