Hotel básico, cómodo e impersonal, típico de la cadena Ibis. Situado junto a la estación de trenes, está a 5 minutos andando, y a un paseo de 10-15 del centro de la ciudad. La zona está un poc aislada ya que aún la están construyendo pero no se ve insegura. No hay ningún pub ni otro tipo de servicios en los alrededores.
Buena acogida en la recepción, habitación amplia y buen precio.
El día de la llegada todo correcto pero al día siguiente cuando volvimos nos encontramos las tazas del café sin fregar y las toallas que habíamos dejado depositadas en el suelo de la bañera no las habían cambiado sino que las habían vuelto a colgado en el toallero, no habían vaciado la papelera, en fin que el baño ni lo habían tocado.
Pedí por teléfono nuevas toallas que me subieron inmediatamente.
El resto de los servicios del hotel no los utilizamos. Hice la correspondiente queja en el momento del ckeck out pero lo único que recibimos fue la cara de sorpresa de la recepcionista, ni una sóla disculpa.
- Hotel Ibis Bristol Temple Meads Quay
