Nos alojamos en el Mitchell's Guest House nuestra primera noche en Chester (un pueblo muy pintoresco en el que vale la pena pasar algo de tiempo) y nos pareció que era muy bonito, muy limpio y bastante espacioso y cómodo. Lo recomendamos encarecidamente. Para llegar allí, podéis tomar el autobús lanzadera gratis desde la estación de tren hasta el centro de la ciudad y cruzar el río Dee hasta el hotel. Fue una caminata, con todo el equipaje, pero nos gusta caminar, así que no fue un problema. Encontramos un pub por el camino llamado The Red Lion, a unos seis bloques del Mitchell's. Descansamos un poco, nos tomamos una cerveza y nos pareció que la gente local era tan agradable, que acabamos pasando varias horas en el pub hablando con ellos. Uno de ellos nos ofreció llevarnos en coche al hotel, cosa que aceptamos gentilmente. Aquella noche fue uno de los momentos álgidos del viaje, ya que la gente local fue muy amable y nos ayudaron. La única pega del Mitchell es que la doncella no paraba de llamar a la puerta a media mañana y estábamos intentando recuperarnos del jetlag. No tienen señales de No molestar.
