Un hotel excelente y nos sigue de volver para más.
Los dueños son extremadamente acogedor y nada es demasiado problema. La habitación en la que nos alojamos tenía una habitación con vistas al mar glorioso. playa daba un porth y Porth isla.
La comida es de fuera de este mundo y las raciones son muy genorous. En particular los postres! Portan mal pero agradable!
El bar reformada es cómodo y acogedor en especial en la noche cuando puedes ver el observatorio tejones en los jardines del hotel.
La piscina está muy limpia y hace mucho sol un encantador cuando estás tomando el sol en las tumbonas con una bebida fría.
Bien vale la pena una visita.
