Somos Nicky y Peter fueron unos anfitriones fantásticos y nada era demasiado problema para ellos.
Las habitaciones estaban limpias y eran cómodas y de buen tamaño y me encontréis de tener hambre después de desayunar. Las porciones grandes, bien cocinada y para satisfacer cualquier gusto.
té, café, chocolate caliente y salsa eran repusieran cuando es requerido a diario, pero en especial acogedor era el pastel traen limonada helada también y lloviznaba esperando en la habitación cuando regresamos de nuestros paseos diarias.
Teníamos intención de ir a Gales en octubre, pero han cambiado nuestros planes y ¡ahora vamos a volver a Keswick,
