Las primeras impresiones del Highfield son excelentes, con vistas despejadas de Derwent Water. Nos dieron una cálida y amistosa bienvenida del personal del hotel, que era muy eficiente y servicial durante toda nuestra estancia de fin de semana. El hotel es muy limpio y confortable, con una cálida y acogedora casa de campo. El comedor está bien distribuido con magníficas vistas del lago y la comida es excelente, así como el servicio. La cena en el Highfield no te la puedes perder, con una apetitosa selección para elegir. Asimismo, el desayuno es uno de los mejores que hemos disfrutado con un menú de partido. En resumen, una excelente ubicación, excelente comida y servicio en un hotel cómodo y relajante.
