Me llamo Trott, Charles Trott... Bueno, vale, el nombre no mola tanto como el de James Bond, pero al ver el estilo a lo 007 que tenía el hotel Brown´s de Mayfair, pensé que lo mejor para romper el hielo era emplear este saludo...
Los fans del agente secreto de Ian Fleming ya deben saber que en el 2008 se celebra el décimo aniversario del nacimiento del autor. Para conmemorar la onomástica, el Imperial War Museum de Lambeth está preparando una exposición especial sobre Ian Fleming que documenta la vida del hombre y el mundo de ficción de este héroe legendario.
La idea de combinar la exposición y a la vez vivir un poco el glamour y la emoción de la vida de Bond es la que inspiró al Brown.
Imagínatelo: una estancia en una suite lujosa, en el hotel más elegante, una oportunidad de saborear un martini preparado en el legendario bar Donovan y comer después en el estiloso restaurante Albemarle, disfrutar de una botella de Dom Perignon y de una excursión al War Museum para regresar a tus orígenes; bueno, a los del creador de Bond, quiero decir.
¡Y sí, es tan emocionante como suena!
El hotel, ahora parte de la Rocco Forte Collection, se abrió en 1873 gracias al mayordomo de Lord Byron, James Brown, y a su esposa, la doncella de Lady Byron. La historia que sigue es sorprendente: Alexander Graham Bell realizó la primera llamada telefónica jamás realizada en 1876. En 1871 Napoleón III y la emperatriz Eugenia fueron huéspedes de la casa y el 1886 Theodore Roosevelt se alojó aquí. Rudyard Kipling era huésped habitual. Escribió Jungle Book durante una estancia y la Reina Victoria solía pasarse por aquí para tomarse un té o pasar la tarde. Franklin Roosevelt pasó su luna de miel en la suite real en 1905 y tanto Heile Selassi de Etiopía y el rey de Zog de Albania buscó refugio aquí mientras Mussolini saqueaba sus respectivos países. Agatha Christie se alojó muchas veces y basó su obra "At Bertram´s Hotel" en él, y el 2003 Sir Rocco Forte lo compró y gastó 24 millones de libras en su renovación.
Hoy en día representa una impresionante combinación de elegancia histórica y de estilo moderno contemporáneo. La entrada y la recepción son discretas, pero las habitaciones, diseñadas por la hermana de Sir Rocco, Olga Polizzi, son asombrosas de verdad. Las camas son enormes, las sábanas de lino egipcio, los cojines de seda y los cubrecamas de angora... Los sofás son cómodos y los tejidos suntuosos, amén de las características propias del universo de Bond: una televisión de enorme pantalla con ordenador incorporado, cadena de música y anclaje para el Ipod. Nuestro cuarto de baño era estupendo, revestido en piedra caliza y mosaicos, ¡con una ducha lo suficientemente grande para pelear con tiburones y una bañera apta para el baño con varias chicas Bond a la vez!
Para relajarse de lo vivido en la última misión lo más lógico era reservar un masaje en el pequeño balneario del hotel. No hay nada tan supino como un jacuzzi, sino tres estilosas salas de tratamiento, una doble en la que te pueden mimar al lado de un compañero o de tu pareja y el mejor personal posible. El masaje de Shareen fue el mejor de todos los que me han hecho.
De regreso a la habitación, macarrones gratuitos para degustar. Excelentes. Llegaba el momento de elegir el vestuario de la noche. Solo tenía un traje, afortunadamente el hotel no es estirado y una camisa ya sirve para acudir a la cena.
Llegaba el momento de ir al bar de Donovan para disfrutar de un aperitivo a lo Bond: un martini, por supuesto. El vodka y el vermú estaban muy secos y eran muy potentes. El Casino Royal en cambio, con champán y frambuesa fresca, le añadían el toque afrutado.
La cena en el Albemarle fue estupenda. Media docena de ostras, hígado de pollo, salmón curado, vieiras al ajillo, bistec en su punto, tarta con crema y bizcocho al gengibre con helado de vainilla... Soberbio. Todo estaba delicioso, cocinado a la perfección y bien presentado. Todo estaba supervisado por Mark Hix, el responsable del departamento de alimentación. La pena fue que el Dom Perignon se nos salía un poco del presupuesto, pero seguro que Bond también habría apreciado el Prosecco que elegimos como alternativa. El servicio fue perfecto, atento y agradable. La interesante colección de enormes forografías de Hubertus de Hohenlohe (estupendo nombre para un malo de Bond), interesante contrapunto al techo abovedado, a los paneles de madera y a las elegantes banquetas verdes del Albemarle.
La noche era joven y un paseo nos llevó a Heddon Street y al Absolut Icebar. Es lo último en bares, las temperaturas quedan por debajo de los cero grados para disfrutar de unos vasos hechos de hielo. Suena muy Bond, pero a los 10 minutos perdí la sensibilidad en los labios y estaba ya disfrutando de las copas. Acabé igual que Daniel Craig en Casino Royale, solo que a él lo envenenaron...
A la mañana siguiente disfrutamos de un excelente desayuno a lo Bond que nos preparó para el paseo hasta el museo. Nos dirigimos a Lambeth. El museo es imponente, interesante y muy atractivo. Hay muchas exposiciones que ponen de manifiesto lo destructiva que puede ser la humanidad.
La exposición Fleming trata de la vida de dicho autor, de sus experiencias en la guerra e influencias en las tramas. Es una oportunidad de ver objetos Bond clásicos. Imprescindible para los fans de 007.
La pena era que se trataba del último episodio de mi experiencia Bond. La misión fue un éxito. El Brown tiene licencia para asombrar. El pack "Solo para sus ojos" es ideal y, ya de vuelta en el mundo real, me puedo consolar y pensar que algún día volveré. Como dijo Fleming, ¡solo se vive dos veces!
El pack del centenario incluye: una estancia de una noche en una lujosa habitación o suite, un desayuno inglés completo (la comida favorita de 007), dos tickets para "For your eyes only: Ian Fleming and James Bond", la nueva exposición en el Imperial War Museum de Londres (según disponibilidad). Dos copas en el Donovan bar y una copia exclusiva de Casino Royale. Además, se puede utilizar el balneario.
El pack empieza en 315 libras por noche, sin tasas. Está disponible viernes, sábado y domingo por la noche hasta el 28 de diciembre, según disponibilidad. Para más información, llamad.
- Hotel Browns Londres
- Brown Hotel London
- Brown's Londres
- Hotel Brown's
- Browns Hotel
- Brown's Hotel Londres
- Browns Hotel Londres
- Hotel Brown Londres
- Londres Hotel Browns
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